Los fenicios

Málaga fenicia

La historia de la ciudad de Málaga comienza realmente con los fenicios. Estos navegantes y comerciantes procedentes del actual Líbano llegaron a la costa mediterránea de la península ibérica en busca de materias primas y establecieron una red de colonias comerciales. En la bahía de Málaga fundaron Malaka, alrededor del siglo VIII a.C., convirtiéndola en uno de los enclaves más importantes del Mediterráneo occidental.

La ubicación era perfecta: una bahía protegida, acceso a recursos naturales y comunicación con el interior de la península a través de los ríos y rutas comerciales. Desde aquí los fenicios comerciaban con metales, productos agrícolas y pescado, estableciendo un activo intercambio con las poblaciones indígenas del territorio.

El núcleo principal de la ciudad se situaba en la zona donde hoy se encuentra la ladera de la Alcazaba, aunque el territorio estaba rodeado por varios asentamientos y enclaves industriales que formaban una auténtica red comercial.


 Economía y actividad comercial

Los fenicios transformaron completamente la economía de la zona. Introdujeron nuevas técnicas de navegación, desarrollaron sistemas de comercio marítimo y pusieron en marcha actividades industriales que marcarían la identidad de Málaga durante siglos.

Una de las industrias más importantes fue la del salazón de pescado, un método que permitía conservar el pescado durante largos viajes marítimos. También producían garum, una salsa muy apreciada en todo el mundo antiguo.

Además, los fenicios desarrollaron talleres de cerámica, metalurgia y la producción de la famosa tintura púrpura, un color muy valioso en la antigüedad que se obtenía a partir de moluscos marinos. 

 Principales asentamientos fenicios

La presencia fenicia en Málaga no se limitaba a una única ciudad. En torno a la bahía y la costa existía una red de enclaves comerciales y productivos que formaban un sistema organizado de intercambio.

Cerro del Villar

El Cerro del Villar, situado en la desembocadura del río Guadalhorce, es uno de los yacimientos fenicios más importantes del Mediterráneo occidental.

Fundado hacia mediados del siglo VII a.C., este asentamiento se levantaba en lo que entonces era una isla situada en el delta del río. Allí se desarrolló una auténtica ciudad fenicia con calles organizadas, viviendas, talleres y zonas industriales.

Los restos arqueológicos muestran una planificación urbana avanzada para su época, con estructuras densas de viviendas, talleres alfareros y espacios dedicados a la producción de ánforas utilizadas para el comercio de salazones.

La Rebanadilla

Otro enclave fundamental es La Rebanadilla, situada cerca del actual aeropuerto de Málaga.

Este asentamiento es especialmente importante porque podría ser uno de los puntos más antiguos de presencia fenicia en la bahía de Málaga, con dataciones que se remontan al siglo X a.C.

Las excavaciones han revelado estructuras interpretadas como santuarios o templos, además de espacios dedicados a actividades metalúrgicas. Allí se trabajaban metales como el bronce o el hierro, y se realizaban intercambios comerciales con las poblaciones indígenas de la zona.

Los Toscanos

El yacimiento de Los Toscanos, situado en la desembocadura del río Vélez, en la actual Axarquía, es otro de los grandes centros fenicios de la provincia.

Fundado en el siglo VIII a.C., fue un importante núcleo urbano y comercial que mantenía relaciones con otros asentamientos fenicios de la costa mediterránea.

En este enclave se han encontrado viviendas, almacenes, murallas y talleres metalúrgicos, lo que demuestra su relevancia dentro del sistema comercial fenicio. El asentamiento también estaba relacionado con una necrópolis cercana conocida como Jardín, donde se enterraba a los habitantes del lugar.

De los fenicios a Cartago

Con el paso del tiempo, el poder de las ciudades fenicias del Mediterráneo oriental comenzó a debilitarse. A partir del siglo VI a.C., muchos de estos enclaves pasaron a la órbita de Cartago, heredera de la tradición fenicia en el Mediterráneo occidental.

Malaka quedó entonces bajo influencia púnica hasta que, tras la Segunda Guerra Púnica, Roma comenzó la conquista de la península ibérica y la ciudad pasó a formar parte del mundo romano.


 Huellas fenicias en la Málaga actual

Aunque gran parte de la ciudad fenicia permanece oculta bajo la Málaga moderna, todavía es posible descubrir algunos de sus vestigios.

Muchos de los objetos encontrados en las excavaciones se conservan hoy en el Museo de Málaga, en el Palacio de la Aduana.

Además, enclaves arqueológicos como Cerro del Villar, La Rebanadilla o Los Toscanos permiten comprender mejor cómo fue aquella primera Málaga fundada por los fenicios hace casi tres mil años.